El programa de trabajo que presentamos, formulado para las próximas elecciones de ALAIC, se sustenta en tres ejes : renovación, diversidad e integración. Nuestro objetivo es ofrecer una plataforma basada en las especificidades del campo de conocimiento de la comunicación latinoamericana, que ha recibo tanto la influencia de nuestra historia colonial como de recientes procesos de democratización. Por sus características y por la identidad de sus pueblos, América Latina es hoy, indiscutiblemente, una región abierta a la rovación política y cultural, gracias a sus movimientos sociales, la pluralidad de ideologías y sus modelos de la democracia. Sin embargo, aún tenemos dificultades vinculadas a nuestra trayectoria de desarrollo humano y social. En lo que se refiere, específicamente, al área de la comunicación, existe una hegemonía de modelos culturales y patrones comunicacionales.
En la investigación, aún trabajamos muy apegados al pensamiento comunicacional dominante. Esta situación no es nueva, de alguna manera ya había sido denunciada en la década de 1970 por los miembros de la Comisión MacBride, en tanto que en el ámbito regional, lo hicieron más precisamente los fundadores de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de Comunicación, ALAIC, creada en 1978, en un contexto de dictaduras militares en la región.
Las cuestiones de la democratización de los medios de comunicación, la concentración de los flujos de información, el monopolio de los medios de comunicación, los paradigmas de investigación inadecuados para los estudios en comunicación en América Latina, estaban en el centro de los debates sobre las actividades, la dinámica, el funcionamiento, usos sociales y estrategias de las industrias culturales en este continente. Hoy tenemos una situación política y económica distinta a la de aquel momento. Valores como el derecho a la comunicación y la información, pluralismo ideológico y cultural, libertad de expresión, no están sujetos a negociación debido a que son factores fundamentales de las sociedades que se democratizan conforme a las singularidades de su devenir histórico.
Con la finalidad de contextualizar y justificar las propuestas que se presentan a continuación, consideramos que es esencial hacer referencia a los 30 años de una entidad creada con la firme intención de integrar a los investigadores latinoamericanos y sus contribuciones al campo de conocimiento de la comunicación.
Destacamos la valorización de nuestro potencial para producir conocimiento especializado sobre el fenómeno de la comunicación y su intersección con los procesos de cambio tecnológico, la vida política, social, cultural de América Latina, así como con los fenómenos de orden económico mundial. En ese contexto, el proyecto que presentamos para ALAIC, coloca la reflexión cultural en el centro de los debates acerca de los nuevos retos y competencias del investigador, a fin de salir de los temas y tópicos superficiales impuestos por la lógica del mercado y la globalización. Desde esta perspectiva, nos hacemos eco de las tensiones económico-político-culturales entre saber, discursos, lenguajes, conocimiento, tecnología y sociedad, entre otros. Al mismo tiempo, consideramos que nuestro proyecto es clave para una ALAIC que incida y sea reconocida en el plano universitario, político, social y cultural de la región.
ALAIC Más, fue el nombre que elegimos para vincular nuestra propuesta con la coyuntura de despliegue de métodos y conceptos que permiten realizar estudios críticos y comprehensivos sobre la organización de los medios de comunicación en este continente. No sin adversidades, estos estudios marcaron el surgimiento de ALAIC, de las tendencias y las manifestaciones de la producción científica latinoamericana con toda su diversidad temática y metodológica. Tenemos la firme intención de apoyarnos en las directrices fundadoras de ALAIC, sin perder de vista nuestra visión de renovación y la participación de nuevos investigadores, Buscamos seguir líneas y enfoques capaces de fortalecer el pensamiento comunicacional latinoamericano, para lo que proponemos valorar reflexiones que dialoguen entre sí y se complementen. Tres conceptos resumen nuestra acción: Más Renovación; Más Integración y Más Diversidad.
¿Por qué Más Renovación?
Concebimos a la Comunicación como un territorio de producción de conocimiento, el cual está relacionado con aspectos de la vida social, la política, la cultura y la economía. Trabajamos para el establecimiento del campo de conocimiento de la comunicación como un espacio para producir ideas originales sobre los aspectos específicos de América Latina, en lo concerniente a las industrias culturales, los modelos institucionales de comunicación, las políticas de comunicación, las tecnologías de información y comunicación, las estrategias metodológicas, las teorías de la comunicación, anticipando su articulación con otras epistemes. Consideramos fundamental valernos de enfoques y métodos de las ciencias sociales y humanas a partir de la agregación de nuevos investigadores, con formación académica y afiliaciones a diferentes líneas de pensamiento, pero no excluyentes, a fin de evolucionar hacia una ALAIC como espacio productivo y crítico de la comunicación como industria, mercado, estrategia, interacción social y como diálogo. El valor de la renovación vislumbra la entrada de nuevos investigadores interesados en contribuir a un debate internacional, teniendo como anclaje la actualidad de la comunicación como objeto para pensar América Latina en su adversidad y diversidad.
Nuestra propuesta para promover la renovación de ALAIC sin renunciar a nuestras matrices históricas, es la realización de la Escuela doctoral, como actividad que antecede al congreso bianual de la Asociación. Como evento Pre-congreso, la escuela sería un foro de debate epistemológico y metodológico entre investigadores jóvenes y veteranos sobre el estado del arte del pensamiento comunicacional de América Latina y de las teorías, los conceptos y las técnicas de investigación de áreas relacionadas que viabilizan el trabajo producido en nuestras escuelas de comunicación.
¿Por qué Más Integración?
El valor de la integración está estrechamente vinculado a la renovación y al presupuesto de incorporar a la ALAIC nuevos investigadores que producen conocimiento en el campo de la comunicación y áreas afines, permitiendo un diálogo transepistémico, debido a sus diversos objetos y trayectorias. Integrar países, investigadores, instituciones de investigación y educación superior, permite acciones conjuntas para la realización de eventos y el diálogo de la producción científica, intercambios entre investigadores y profesores (programas bilaterales o multilaterales); uso de las redes para que las informaciones, los conocimientos y las experiencias tengan un flujo constante y descentralizado. La consecuencia directa resultante de la integración de las acciones y de las experiencias de los diversos investigadores de diferentes países, será una producción editorial que refleje ese diálogo latinoamericano en forma de: colecciones, revistas, libros y publicaciones internacionales que den mayor valor a los de grupos de trabajo (GTs ).
¿Por qué Más Diversidad?
La diversidad constituye, igualmente, un valor fundamental de nuestra plataforma, que se concreta en la realización de los valores anteriores: renovación e integración. La diversificación de enfoques teóricos, objetos, instrumentos de investigación, escuelas de pensamiento, experiencias de campo que tienen origen nacional y regional distinto, es lo que enriquece un escenario para el debate y la reflexión con las características democráticas y humanas de la ALAIC. Llamamos la atención sobre la importancia otorgada por la presente propuesta al derecho de libre expresión y el de intercambiar diferentes manifestaciones culturales, de opinión, ideológicas. El diálogo entre los pueblos de América Latina se intensifica cuando promovemos los intercambios interculturales, cuando nos conocemos y nos reconocemos en nuestras diferencias e identidades.
Nuestras aspiraciones tienen una doble dimensión: una académica, sustentada en el intercambio de la producción de conocimientos y otra humanista, apoyada en la valorización del ciudadano latinoamericano y de la riqueza de su universo simbólico y cultural. De la diversidad deriva la posibilidad de mapear la producción de conocimiento de manera más coherente con la pluralidad intelectual y académica de los investigadores de América Latina y sus formulaciones originales sobre los fenómenos culturales y comunicacionales, tal y como ellos se manifiestan y son interpretados en sus contextos sociales, políticos, culturales y económicos específicos.